Aunque creamos que ser extrovertida es lo más ventajoso en nuestra sociedad occidental actual, lo cierto es que hay ciertas ventajas de ser introvertida.

Sí. Lo creas o no, hay situaciones en las que es mejor ser introvertida.

O dicho de otro modo, situaciones en las que la introversión es una ventaja, y la extroversión, una desventaja.

¿Por qué te cuento esto? Para que, introvertidas y extrovertidas, sigamos equilibrando la visión que se tiene de esta característica de personalidad.

No siempre es deseable ser extrovertida, ni ser introvertida es siempre negativo.

 

La “ventaja introvertida”

Me gustaría contarte cuáles son algunas situaciones en las que la introversión gana frente a la extroversión.

O, dicho de otra manera, en las que es mejor ser introvertida que extrovertida.

Pero antes de decirte cuáles son esas situaciones, quiero contarte qué creo que se puede conseguir hablando de ellas:

1./ que las introvertidas vean que su forma introvertida de ser no es tan negativa ni la extroversión tan maravillosa

2./ que las extrovertidas vean que su forma extrovertida de ser no es tan positiva siempre, ni la introversión tan inútil o molesta

3./ que prestemos atención a las injusticias que cometemos al juzgar y limitar las capacidades de una persona por su forma introvertida o extrovertida de ser

Dicho esto, los siguientes son algunos de los entornos en los que se favorece a las introvertidas:

a./ en el colegio/instituto/universidad, los profesores suelen favorecer a los alumnos introvertidos, apreciando que sean estudiantes serenos, analíticos y aplicados, perseverantes, que profundizan en las tareas

b./ en la familia, los padres y familiares aprecian a los niños y chicos introvertidos, responsables, que se sienten internamente motivados, que dedican su tiempo y habilidades a actividades académicas y culturales intelectualmente estimulantes como las ciencias o el arte, que tienen un círculo pequeño pero cercano de amigos

c./ en el grupo de amigos, los introvertidos son valorados por su capacidad para escuchar, analizar, planificar, organizar y dar buenas ideas y consejos

Estas son situaciones en las que la forma de ser que se atribuye a las personas introvertidas, lejos de ser un comportamiento inapropiado, es más bien deseable y muy apreciado.

 

Ventajas de ser introvertida

Ser introvertida tiene sus ventajas, y hacerlas conscientes te ayudará a sentirte mucho más a gusto con tu forma de ser, con tu personalidad.

Estos son algunos de los muchos “pros” de la introversión (porque “contras” ya habrás oído demasiados):

  • podemos estar mucho tiempo a solas sin aburrirnos porque lo que nos entretiene no es lo que hay fuera o lo que hacemos, sino lo que hay en nuestras mentes, en nuestro interior
  • mirar en nuestro interior más que aburrido y agotador, nos resulta realmente interesante y energizante
  • tenemos una mayor consciencia de nosotras mismas, tanto de lo que nos gusta como de lo que no, lo que pensamos, lo que sentimos, la imagen que proyectamos, etc.
  • solemos captar con mayor sensibilidad el estado de ánimo de los demás, así como entendemos y respetamos mejor sus necesidades
  • solemos plantear preguntas más interesantes, profundas y personales, preguntas que demuestran que realmente estamos escuchando y nos interesa lo que la otra persona nos está contando
  • somos capaces de pensar a más largo plazo y anticipar cómo pueden desarrollarse las cosas
  • al no necesitar estar en un primer plano, la posición de observadora en segundo plano nos permite ver a otros en acción, aprender y captar detalles que no perciben los que están bajo los focos
  • podemos tener mucha paciencia y perseverancia; no necesitamos tener resultados YA
  • tenemos mayor facilidad o predisposición para la meditación o la contemplación, para la atención plena, porque ir despacio y “no hacer nada” no nos hace sentir que perdemos el tiempo
  • destacamos en profesiones o disciplinas que requieren esfuerzo, dedicación y práctica individual
  • somos buenos consejeros y mediadores: objetivos, pragmáticos, justos, asertivos, prudentes… tenemos en cuenta muchos más aspectos y diferentes puntos de vista de una misma situación
  • acompañamos mejor a aquellas personas que necesitan simplemente a alguien a su lado, callado, que sepa escuchar, que les deje hablar
  • somos creativos e innovadores, porque la creatividad requiere mucha incubación para llegar a ese momento de “iluminación” y, sobre todo, hacerse preguntas que otros no se hacen
  • somos filósofos, místicos, psicólogos… apasionados por conocer y comprender lo que hace al ser humano ser lo que es, hacer lo que hace, sentir lo que siente…
  • podemos ser buenos líderes, unos más afectivos y centrados en que cada miembro del equipo se sienta motivado, o más pragmáticos y centrados en la tarea y en la organización del flujo de trabajo
  • puede que no seamos los amigos y padres más “enrollados”, yendo a conciertos, practicando deportes de equipo o presentándonos voluntarios para actuar en todas las fiestas, pero sabemos estimular la inteligencia, la creatividad, la curiosidad y la sensibilidad de quienes nos rodean

 

Cuándo sentirte orgullosa de tu introversión
  • cuando tu amigo te pide tu opinión para tomar una decisión respecto a qué curso estudiar
  • cuando tu pareja te dice que siente que tú la escuchas y le comprendes mucho mejor que otras personas que ha conocido
  • cuando tu jefe hace un comentario positivo acerca de tu nivel de organización en el trabajo, la claridad con la que redactas los informes o la capacidad para planificar los pasos a dar en el proyecto
  • cuando te sientes encajar en un grupo de personas que debaten acerca de cuestiones trascendentales y aprecian tus preguntas y reflexiones profundas y originales
  • cuando tus profesores o compañeros de clase valoran tu capacidad para aguantar horas y horas concentrada en una misma tarea
  • cuando las conferencias científicas o especializadas sobre tu campo te apasionan, escuchas con atención, planteas preguntas, haces comentarios con el resto de asistentes… en definitiva, cuando te sientes “en tu salsa” en un entorno intelectualmente estimulante
  • cuando tus compañeros del trabajo admiran tu tranquilidad y tu seriedad, tu “saber estar”
  • cuando estás en un grupo de amigos y uno de ellos cuenta que ha perdido a un familiar querido y los demás intentan animarle quitándole importancia pero tú “simplemente” le miras, le escuchas, y le acompañas sutilmente en su dolor sin obligarle a estar bien o sonreír, y notas que esa persona agradece tu compañía
  • cuando tienes que quedarte en casa sola porque tus padres, tus compañeros o pareja, salen de viaje, y tú no tienes problema para entretenerte leyendo, viendo películas, dibujando o redactando el guión de tu siguiente proyecto profesional
  • cuando en clase, o en reuniones informales, surgen preguntas personales y tú estás encantada de reflexionar y compartir tu análisis interno profundo, compartir quien eres, lo que piensas y sientes
  • cuando eres capaz de encontrar y disfrutar de situaciones “atípicas” pero encantadoras en una fiesta, como charlar con esa persona solitaria pero súper interesante que todo el mundo deja de lado y que supone una oportunidad de colaboración profesional o el principio de una gran amistad
  • cuando las colas en el súper o en la sala de espera se hacen menos tediosas si tienes la capacidad de imaginar y de soñar despierta, de observar todo lo que te rodea, de tener paciencia e ir despacio… de disfrutar de los pequeños detalles como el gesto de impaciencia de esa persona que tienes enfrente, la ropa cuidadosamente elegida de la persona que tienes a tu izquierda, los zapatos tan originales que tiene la de tu izquierda…
  • cuando eres capaz de posponer cierta diversión inmediata por lograr un objetivo mayor más a largo plazo, como puede ser el ingreso en la universidad o terminar un proyecto para conseguir financiación…
  • cuando tus amigos admiran tu claridad y compromiso con tus valores e ideas
  • cuando, con tu expresión facial, favoreces la conexión con las personas que están hablando, porque te contagias de su estado de ánimo, sea alegre o triste, y ellas sienten que están siendo escuchadas; tus neuronas espejo funcionan a las mil maravillas
  • cuando las personas que te conocen te dicen que les transmites mucha calma y serenidad

Conclusiones

Nuestra introversión nos permite desarrollar y aportar muchas cualidades a lo largo de nuestra vida.

Nuestros padres, profesores, compañeros, amigos, pareja, etc., todos pueden apreciar y valorar el hecho de que seamos introvertidos.

El problema surge cuando ellos y nosotras perdemos de vista el foco. En lugar de centrarnos en lo que tenemos y hacemos bien, nos enfocamos en lo que no somos (con respecto a las extrovertidas).

Y este punto de vista es el que nos hace olvidar que ser introvertida está bien, que nuestra forma introvertida de ser nos permite disfrutar mucho de aspectos diferentes de la vida, que las introvertidas aportamos cosas distintas pero igualmente útiles a la sociedad…

Recuerda las ventajas de ser introvertida, y siéntete orgullosa de serlo.

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Hablo en "femenino" porque me dirijo a personas. Así, tanto si eres hombre como mujer, puedes sentirte identificada 😉

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