Como adultos, especialmente si tienes hijos a tu cargo, tenemos la oportunidad de participar en el desarrollo integral y satisfactorio de los más pequeños.

¿Cómo tratarlos y educarlos para que se conviertan en adultos sanos, felices y útiles para la sociedad?

Esta es una pregunta que mueve a muchos padres y profesionales que se relacionan con niños.

Por eso me ha parecido fundamental escribir este artículo, en el que te comento algunas de las cosas a tener en cuenta cuando nos relacionamos con los niños: qué hacer y qué no hacer para conseguir que “triunfen” a nivel personal, académico y social.

Para ello, como veremos, será fundamental analizar nuestras creencias y expectativas, nuestra red de “deberías” y “no deberías”, incluso, nuestra idea acerca de la felicidad

>> OJO : en mi deseo de utilizar un lenguaje integrador, y con el fin de facilitar la lectura evitando utilizar en exceso términos como “el/la niño/a”, he decidido que en ocasiones hablaré en masculino (niño, padre) y en ocasiones en femenino (niña, madre). Pero están todos incluidos en un caso y otro.

Cómo son los niños introvertidos

niño introvertidoEn primer lugar, cabe preguntarse cómo reconocer a un niño introvertido. Cómo es su personalidad, cuáles son sus necesidades…

Aunque en la infancia y la adolescencia la variabilidad es tan grande como en los adultos, es importante apuntar algunas características propias de los niños con tendencia hacia la introversión: si no sabemos cómo piensan, sienten y actúan, cuáles son sus necesidades (a grandes rasgos), no podremos comprenderlos, ni sabremos cómo relacionarnos con ellos o satisfacer dichas necesidades.

  • habla bajito, y de vez en cuando se detiene buscando la palabra correcta
  • se mantiene en silencio en ciertas situaciones, pero cuando está en un entorno conocido habla con fluidez
  • se siente cansado después de una actividad social y necesita un tiempo para recuperar fuerzas en silencio
  • parece dudar a veces
  • se mantiene a cierta distancia de la acción y observa
  • participa gradualmente en las actividades nuevas
  • tiene uno o dos buenos amigos y considera a los demás como conocidos
  • a veces se muestra falto de interés, petrificado o agobiado
  • deja de hablar si lo interrumpen y luego le cuesta continuar
  • se mantiene inmóvil en público y su expresión no revela emociones
  • aparta la vista cuando hablar, pero mantiene el contacto visual cuando escucha
  • deja de hablar si está cansado, agobiado o incómodo

En cualquier caso, como te comentaba antes, dado que cada niño es un mundo en sí mismo, te recomiendo que pases tiempo observándole, conociéndole. Nadie mejor que tú para saber exactamente cómo es tu hija.

Qué tipo de padre eres

No quiero darte un montón de “pasos” a memorizar y aplicar como si estuvieras cocinando una paella.

madreQuiero que sientas que estos principios, y no otros, son los más adecuados para educar a tu hija.

Quiero que las decisiones que tomes a la hora de acompañar a tus hijos estén basados en un profundo conocimiento, compresión y amor por la personalidad introvertida de los mismos.

Que actúes como actúes porque conoces, comprendes y amas profundamente a tu hijo introvertido.

Para esto, como te decía al comienzo del artículo, tendrás que mirarte a ti misma, mirar hacia dentro:

  • ¿Cuáles son tus creencias acerca de la educación/crianza/acompañamiento de tus hijos?
  • ¿Cuál crees que es tu papel, tu “deber”, tus objetivos como padre/madre?
  • ¿Qué piensas acerca de los niños y su capacidad para aprender?
  • ¿Qué estilo de parentalidad tiendes a ejercer?
  • ¿Te interesa más protegerlos, instruirlos, enseñarles normas, alentar su autonomía?
  • ¿Te preocupan más sus emociones, sus relaciones sociales, su mundo interior, su “productividad”?
  • ¿Hasta qué punto es importante para ti que sea popular o tenga muchos amigos? ¿Crees que tiene que ser alegre y dinámico para ser feliz?
  • ¿Crees que sería mejor que fuera tranquilo e intelectual? ¿Valoras más su rendimiento personal que social?

Ten en cuenta que tu idea acerca de lo que eres y crees que debes ser como madre influye mucho en cómo se desarrollará tu hija.

Yo podría decirte cuál estilo es el “más adecuado”, pero lo cierto es que, una vez más, y en mi opinión, hay una variabilidad inmensa en los estilos.

Lo importante es que tomes consciencia del tuyo, de si es el que quieres tener, si estás actuando de manera coherente con lo que quieres que tus hijos logren en la vida, si estás consiguiendo los objetivos que te has propuesto, como persona ejerciendo un rol de padre, para con tus hijas…

Tú no eres tu hija

Una vez que has sido valiente y has mirado en tu interior, es hora de mirar un poquito más allá.

No sólo como madre en general, sino como madre de un niño introvertido, ¿qué creencias considero importantes que revises para acompañar de la manera más amorosa posible a tu hijo?

En primer lugar, tener claro que tu hijo no es tú.

Que lo que tú has podido vivir (si fuiste introvertida, insegura, tímida, ansiosa, y lo pasaste de pena en tu niñez/adolescencia/juventud) o tus expectativas (lo que a ti te gustaría que tu hijo fuera o hiciera, o sintiera, o lograra), HABLA DE TI, no de ella.

No tienen que vivir lo mismo que has vivido tú, y si lo viven, lo vivirán de manera totalmente propia e intransferible.

Y si resulta que ves que está pasando por situaciones parecidas, eso será genial, porque tú has pasado por lo mismo y puedes comprenderla mucho mejor, empatizar con ella.

madre e hijo

Ya sea que has aprendido a afrontar y superar dichas situaciones dolorosas pasadas o presentes, o no, te invito ardientemente a confiar en que tu hijo puede aprender a hacerlo, si tú le acompañas.

Y que puede aprender a abordar la incomodidad y el dolor, la tristeza, la frustración, el desánimo… y sentirse feliz, valiente, motivada, amada, cuando crezca, aunque ahora temas que nunca llegue ese momento.

Recuerda que algunos de los adultos más felices y famosos han tenido infancias difíciles; y que es precisamente esa experiencia la que les ha convertido en las personas realizadas que son.

Claro que, si no sabes cómo acompañarla en este viaje de la vida, y ayudarla en este baile entre la aceptación y la superación, te será difícil hacerlo.

Es por eso que este artículo espero que sea una orientación para ayudarte a conseguirlo. Para que vayas haciéndote una idea acerca de lo que ya tienes en ti o de lo que podrías entrenar en ti para ayudar a tus hijos.

Actitud adecuada para acompañar a un niño introvertido

La mejor actitud, que desembocará en acción, para criar a tu hijo introvertido, es la de dejar de ver sus diferencias como síntoma de deficiencia, debilidad, trastorno… y empieza a pensar en él como una personita (una persona en proceso), que tiene su propia forma de ser.

Él va más despacio, necesita más tiempo y conocer bien la situación antes de darse a conocer, pero eso no implica “incapacidad” para relacionarse.

Es importante que comprendas que tu hija no está rechazando el contacto con otras personas, lo que pasa es que puede que la situación la desborde y necesite reducir los estímulos para poder desenvolverse con soltura en ella.

Cuando entiendes que tu hijo simplemente necesita ciertas herramientas o recursos, o pasos intermedios antes de alcanzar el siguiente escalón, tu mente empieza a trabajar a favor de todos. Se vuelve más útil y productiva.

Piensa en positivo, sé flexible y creativa, focalízate en las fortalezas, las capacidades, las habilidades, los intereses y deseos de tu hijo, céntrate en lo que es entrenable, en su capacidad para aprender, en las soluciones, en cómo alcanzar sus objetivos, sé optimista, confía en su capacidad para salir fortalecida de la experiencia…

Pero, sobre todo, céntrate en tu hijo, habla con él, pregúntale cómo se siente, escúchalo, descubre qué es un problema para él y qué cosas no lo son.

No tengas miedo de hablar con ella sobre sus emociones. Eso las liberará a las dos de la presión de fingir, de negar, de esconder, y les dará la oportunidad de descubrir soluciones y tomar acción, para hacer los cambios necesarios y ser más felices.

PRINCIPIO BÁSICO #1 > un vínculo seguro es la base de su confianza

Lo que le da a los niños la confianza básica necesaria, fundamental, para alejarse de ti y marcharse a conocer mundo (ya sea a la habitación de al lado como a otro continente), es tener un vínculo seguro contigo.

mama besoY la mejor manera de crear un vínculo estrecho, estable, tranquilizador, entre los dos, es que la aceptes y la valores tal y como es en su integridad.

Ella necesita saber que su forma de ser, sea como sea, es perfecta.

Es difícil, lo sé, porque queremos protegerlos, porque “sabemos” que sufrirá, que le harán daño, que tendrá problemas para relacionarse… pero todo esto la afectará mucho menos si la vemos de manera positiva y capaz, que si la hacemos sentir que no es suficiente, que no es adecuada, que no “tiene lo que hay que tener”.

Cuando nos saltamos el paso de validar su forma de ser, sus creencias, preocupaciones, intereses, necesidades, sentimientos, decisiones, etc., y vamos directamente a cambiarle, el niño no aprende a autoregularse.

Al contrario, aprende que él solo no puede, que no sabe, que necesita de otro que sea más sabio que él para afrontar el mundo.

Cuando tu acompañamiento parte de la base de lo que él siente, ve, entiende… la confianza y la autosuficiencia están encontrando una base sólida y fuerte para expandirse.

Si en las relaciones que establece desde pequeña, en el seno de su familia, la niña vive la experiencia del rechazo y la incomprensión, se hace comprensible su renuencia a relacionarse con desconocidos a medida que crece.

Pero si, en su familia, vive relaciones basadas en el amor, la aceptación y la confianza, la niña entiende que las relaciones pueden ser satisfactorias y enriquecedoras, ganará confianza y no tendrá que obligarse a relacionarse con los demás, sino que lo hará por iniciativa propia.

PRINCIPIO BÁSICO #2 > prepararse es la mejor manera de estar preparados

Cuando observas a tu hijo introvertido, te das cuenta de que hay algo que suele hacer (y que necesita hacer) antes de abordar una situación nueva: se anticipa.

Según la experiencia que haya tenido, esta anticipación puede positiva o, habitualmente, negativa.

niñas caminandoTú tienes la oportunidad de transformar la anticipación negativa en positiva. ¿Cómo? Ante todo, no le niegues la oportunidad de expresar sus temores: valídalos.

Dile que comprendes su preocupación, sobre todo porque recuerdas el último cumpleaños al que fueron y en el que terminó sintiéndose solo porque ningún niño quiso jugar con él.

Y luego, junto con él, piensen en maneras de reducir su ansiedad: pueden ir antes, pueden saber con antelación que niños van a ir, pueden llevar algún juguete que sepan que va a gustarle a los otros niños, pueden ensayar lo que el niño puede decir a otros niños para jugar y lo que puede hacer en caso de que le digan que no…

¿Acaso los adultos no hacemos lo mismo? ¿No nos preparamos para una entrevista? ¿No ensayamos las conversaciones cuando vamos a una primera cita?

¿Por qué el niño no iba a poder hacerlo?

No solo los adultos, sino los niños también, en especial ellos, necesitan sentir que la situación en la que se van a meter es segura.

Una de las mejores cosas que se puede hacer por un niño retraído es ayudarle a abordar sus respuestas ante la novedad. (Susan Cain)

Si lo que “descoloca” a una introvertida (sea adulta o no) es la novedad, aumentar la familiaridad (por comparación con situaciones anteriores, o anticipándose a esta), le permitirá desarrollar sus habilidades sociales y disfrutar mucho más de la interacción.

Cuando vaya a ir a un sitio nuevo, un colegio, una fiesta de cumpleaños, etc., habla con ella: hablen sobre quiénes van a ir, cómo son, cómo es el sitio, cuánto tiempo van a estar allí, cuál es el programa de actividades, los horarios, qué cosas van a hacer, qué se espera de ella, qué puede hacer si se siente incómoda, con quién puede hablar, etc.

Una vez más, confía en su capacidad para dominar la situación, y dale tiempo para acostumbrarse.

PRINCIPIO BÁSICO #3 > invitar sin forzar para que disfrute del mundo

Comprender y respetar su aprensión ante la novedad es importante. Tenemos que hacerles entender que es normal y natural sentirse así.

Pero también queremos que la superen y vivan determinadas experiencias.

¿Cómo animarla a ir más allá de su incomodidad para experimentar situaciones que no viviría si no fuera porque nosotros la invitamos a hacerlo?

Pues la respuesta está en la pregunta: animándole, invitándola…

niña escondidaSin presionar, sin forzar, sin obligar, sin perder los nervios y la paciencia, sin hacerle sentir nuestra frustración (en la medida de lo posible, que nosotros también somos personas y a veces nos falta la energía).

Crearemos un vínculo y un entorno seguro para él, y luego le hablaremos de lo mucho que puede disfrutar si se anima a hacer lo que le proponemos.

Pero claro, tiene que sentir que el riesgo vale la pena.

Y eso lo podemos conseguir con nuestro tono de voz (serenamente ilusionado), hablándole de situaciones parecidas que le gustaron y que resolvió con éxito, conectando con intereses importantes para el niño…

Y, sobre todo, ofreciendo un acercamiento gradual y todo lo lento que la niña necesite.

Puede que tú pienses que estás yendo DEMASIADO despacio, pero créeme, mejor lento y seguro que dar un paso demasiado largo o demasiado rápido y que vuelva más atrás de lo que estaba, con más miedo e inseguridad.

Si uno se muestra constante en la ayuda que brinda a su pequeño para que aprenda a regular sus emociones y sus conductas de un modo relajante y favorecedor, observará que empieza a suceder algo casi mágico: con el tiempo verá que la criatura empieza a reafirmarse (Dr. Kenneth Rubin, Universidad de Maryland).

PRINCIPIO BÁSICO #4 > Procúrale encuentros sociales positivos

Creando un vínculo, dejando que se prepare, e invitándola con suavidad a participar en actividades novedosas y estimulantes estás haciendo mucho para facilitarle sus relaciones sociales.

Sin embargo, puedes ir un paso más allá.

Ayúdala a trazar un plan que respete sus necesidades y su forma de relacionarse con otros niños: de una manera calmada, reflexiva, en pequeños grupos… en entornos que a ella le estimulen, realizando actividades placenteras y estimulantes para él…

Aunque a ti te parezca que es mejor para ella hacerse amiga de ciertos niños y realizar determinadas actividades para ganarse el aprecio de los demás, esto solo será válido si a ella realmente le apetece hacer esa actividad con esos niños.

Elige para sus primeros encuentros, a otros niños calmados y empáticos.niñas tranquilas

Escoge integrarla en actividades a las que sea probable que acudan otros niños reflexivos como ella.

Enséñale a reconocer los rostros amigables dentro de un gran grupo y acercarse a esos niños para soltarse e ir integrándose.

Ayúdale a encontrar un rol o función cómoda dentro del grupo: tomar notas, hacer un resumen, lanzar preguntas de reflexión…

Anímale a tomarse su tiempo para expresarse, aunque los demás le metan prisa. Recomiéndale que participe al principio, pues a más tiempo pase más le costará aportar su opinión.

Matricúlala en un colegio con profesores que comprendan el temperamento introvertido, en el que se fomente el trabajo individual o en pequeños grupos, que mantenga el orden en las aulas y pasillos, que tenga espacios y actividades tranquilas, que ofrezca actividades, tiempos y espacios adecuados para que tus hijos se relacionen a su manera.

PRINCIPIO BÁSICO #5 > Fomenta sus intereses para fortalecer su autoestima

Seguramente pensarás que sus intereses son muy solitarios, pero incluso estos es importante fomentarlos. Al fin y al cabo, nunca se sabe de dónde puede surgir un talento. Y este requiere práctica para ser dominado.

No importa tanto la actividad en sí como el hecho de que disfrute con ella. Si aceptas sus intereses, él sentirá que lo estás aceptando a él. Y esto le dará una gran confianza en sí mismo.

Aunque no desarrolle su interés en grupo, siempre puede reunirse con otros niños para hablar de él.

Es lo que pasa con muchos adultos que ven series, juegan a video juegos, les apasiona la lectura o salen de viaje. No están con otras personas en el preciso momento en el que desarrollan la actividad, pero luego sí.

Muchos pueden dedicarse a escribir en soledad y luego recitar sus escritos. Otros dibujan en sus cuartos y después los comparten con sus compañeros, los analizan, comentan el proceso…

No tengas miedo de aislarlos o convertirlos en ermitaños si fomentas sus pasiones.

Eso sí, busca un equilibrio, observa que tenga tiempo para compartir sus intereses y desarrollar sus habilidades sociales con personas que conozca poco.

Pero, como decíamos en el principio básico #3, invítale a hacerlo, no la fuerces.

niño piscina

Además, siempre puedes apuntarla a clases de pintura, yoga para niños, un club de lectura o de escritura creativa, ajedrez, tiro con arco… si es lo que le gusta.

Son actividades en las que puede conocer a otros niños en circunstancias relajadas. No son entornos en los que haya que trabajar deprisa, hacer varias cosas a la vez o actuar bajo presión. Además, tiene su tiempo y su espacio.

Los dones e intereses bien desarrollados pueden ser una fuente de confianza importante con independencia de lo diferente que se sienta de los demás.

Y si lo que le gustan son actividades muy estimulantes, con mucha presión, enséñale a actuar a pesar del miedo (al ridículo, al fracaso…). Ayúdale a desensibilizarse de todos sus pensamientos y temores, acompáñale mientras actúa y falla, y analiza con él lo peor que puede pasar si uno no consigue lo que esperaba y qué puede hacer para afrontarlo.

¿Con qué principio básico estás apoyando más y mejor a tu hija introvertida en estos momentos?

¿Sobre cuál de estos principios te gustaría que profundizara más?

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BIBLIOGRAFÍA

Para este artículo he consultado dos libros que te pueden interesar:

  • El Poder de los Introvertidos, de Susan Cain
  • Cómo ayudar a tu hijo a relacionarse con el mundo, de Marti Olsen Laney

USO DEL FEMENINO

Hablo en "femenino" porque me dirijo a personas. Así, tanto si eres hombre como mujer, puedes sentirte identificada 😉

TEMAS

Encuesta · Conociendo a las introvertidas

ÜNETE

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