Este lunes, 1 de agosto, Introvertidamente Tuya cumplió 6 meses. 6 meses llenos de aprendizajes y descubrimientos sobre la introversión que me han ayudado a entender cada vez más y mejor el complejo mundo de la introversión.

He podido ver lo delgada que puede ser la línea que separa la introversión de otras características de personalidad como la alta sensibilidad, la timidez, la ansiedad social, el trastorno de personalidad por evitación, la personalidad obsesiva, etc..

Así pues, para este primer “mini-aniversario” he querido hacer una recopilación de todo aquello que he ido descubriendo acerca de mi introversión, acerca de mí misma y de mi forma introvertida de ser, en estos 6 meses de vida del blog.

Espero que te ayuden a entender mejor qué es realmente la introversión, para que puedas vivir una vida más consciente, más plena y satisfactoria.

50 descubrimientos sobre la introversión

#1 Introversión y extroversión no son características de personalidad totalmente independientes. Son como los dos lados de una balanza: en unas personas se inclina más hacia un lado, y en otras hacia el otro. Incluso en una misma persona esa balanza se equilibra de maneras distintas en diferentes momentos de nuestra vida.

#2 Lo que sí son independientes son la introversión-extroversión, y la timidez. Hay personas introvertidas y tímidas, introvertidas no tímidas, extrovertidas tímidas y extrovertidas no tímidas.

#3 En esencia, una persona introvertida se define, según Susan Cain, por 2 tendencias fundamentales: la tendencia a pensar antes de actuar y la tendencia a preferir entornos tranquilos o de baja estimulación.

#4 Dicho de otro modo, las personas introvertidas nos sentimos más abrumadas y fatigadas en entornos muy ruidosos, de mucha agitación o actividad, y necesitamos (o sencillamente, nos gusta) dedicar más tiempo a procesar la información antes de actuar.

#5 Estas dos tendencias tienen su explicación en el distinto modo de funcionar que tiene el cerebro de las personas introvertidas frente al de las extrovertidas.

#6 En el cerebro introvertido la puerta de entrada de la información al cerebro está más abierta, por lo que pasa más información que en el cerebro extrovertido; las áreas dedicadas a la planificación a futuro y el razonamiento están más desarrolladas; el sistema parasimpático o de conservación de la energía es más activo, y los circuitos neuronales relacionados con el placer inmediato y la euforia no actúan con tanta intensidad.

#7 Esto quiere decir que, en gran medida, una persona nace siendo introvertida. No es algo que ella elija.

#8 Sin embargo, una persona también puede crecer en un entorno que le enseñe a comportarse de manera introvertida (reservada, calmada, analítica).

#9 Yo nací siendo introvertida altamente sensible y, aunque mi entorno no apoyaba mi introversión, tampoco me volví extrovertida. Lo que pasó fue que me convertí en una introvertida tímida y evitativa.

#10 No es mejor ser introvertida ni ser extrovertida, cada una tiene sus virtudes y defectos, que pueden ser considerados de manera diferente en función del momento y lugar en el que nos encontremos.

#11 Algunos de los puntos fuertes de ser introvertida son: capacidad de análisis, reflexión y profundización (no solo de datos lógicos sino a nivel emocional también); capacidad de estucha activa y empatía; capacidad de concentración y planificación; anticipación y resolución de problemas; captar sutilezas; perseverancia; transmitir serenidad; capacidad para disfrutar de nuestra propia compañía.

#12 A pesar de que, en la base biológica de la introversión estén estas fortalezas, no todas las introvertidas las tienen bien desarrolladas; a veces hay que trabajarse para desarrollar ciertas habilidades por muy introvertida que una sea.

#13 Y a veces hay que aprender a ver tus capacidades como virtudes. Yo por ejemplo había muchas cosas que consideraba negativas cuando en realidad pueden verse como un don, como la capacidad de empatizar, de analizar o el no sentir entusiasmo sino un compromiso sereno con mis objetivos.

#14 Algunos de los riesgos o dificultades de ser introvertida son: facilidad para saturarnos rápidamente; facilidad para vernos abrumada por nuestros pensamientos o sentimientos (e incluso los ajenos); necesitar más tiempo para tomar una decisión o adaptarnos a los cambios; tendencia a aislarnos; dificultad para expresarnos oralmente con fluidez; baja tolerancia a la incertidumbre.

#15 Aunque en la base biológica de la introversión estén estas debilidades, no todas las introvertidas las manifestamos, bien porque nuestro entorno nos ayudó a gestionarlas adecuadamente, bien porque de adultos hemos tomado consciencia de ellas y hemos aprendido a gestionarlas.

#16 En mi caso, una debilidad que me cuesta gestionar y que re-surge en épocas de estrés es mi tendencia a anticipar y querer controlar todos los aspectos de la situación que voy a vivir, porque se reduce drásticamente mi capacidad para tolerar la incertidumbre y se re-activa mi baja confianza en mí misma.

#17 El psicólogo Carl Jung definió 4 tipos de introversión, que dan lugar a 4 perfiles distintos de personas introvertidas: aquellas más racionales y objetivas, las que le dan una gran importancia al orden y a las normas sociales, las más emocionales-sensibles-artísticas y las intuitivas e idealistas.

#18 Aunque podemos reconocer en nosotras distintos aspectos de cada tipo, yo me siento más identificada con el tipo “introvertida intuitiva”.

#19 Según el indicador de tipos de personalidad de Myers-Briggs, existen 16 tipos distintos de personalidad, 8 introvertidos y 8 extrovertidos.

#20 Según este cuestionario, mi perfil de personalidad es el INFJ, es decir: introvertida, intuitiva, emocional y calificadora. Descubrirlo me permitió en su momento comprender y aceptar mejor mis “rarezas”, mi sensibilidad, mis reacciones emocionales ante distintas situaciones sociales, así como mi tendencia a la ensoñación.

#21 Sin embargo, otra clasificación de personalidad con la que me he sentido más identificada en estas últimas semanas, ha sido el eneagrama, que divide a las personas en 9 grandes enea-tipos de personalidad, con 3 subtipos cada una.

#22 Según el eneagrama, yo soy el eneatipo 4 – ala 3 – subtipo social, lo que me hace entender bastantes patrones o formas de comportarme relacionadas (o que yo atribuyo) con mi introversión. >> Puedes averiguar tu eneatipo aquí

#23 Aunque introversión, timidez, ansiedad social o alta sensibilidad son muy parecidas y están MUY relacionadas, no son lo mismo.

#24 Dicho de otra manera: aunque introversión, timidez, ansiedad social y alta sensibilidad sean cosas distintas, tienen muchos aspectos en común.

#25 La diferencia fundamental entre introversión y timidez es que en la esencia de una persona introvertida no está el preocuparse en exceso por la opinión de los demás o por la imagen que está transmitiendo. Puede ser totalmente feliz siendo como es.

#26 Introversión y alta sensibilidad son parecidas pero no son lo mismo. Las introvertidas de tipo “sentimiento” son las introvertidas más parecidas a las PAS (creativas, que saben apreciar la belleza de las cosas, empáticas…), pero los otros 3 tipos de introvertidas no tienen por qué mostrarse altamente sensibles.

#27 Una persona puede ser reservada y aislarse por motivos muy distintos. Yo me aíslo, en ocasiones, debido a mi introversión… y en otras, por timidez, para evitar situaciones incómodas.

#28 He aprendido a prestar atención para no caer en el círculo vicioso de la evitación/aislamiento: como me siento insegura, no salgo; como no salgo (y por tanto no tengo experiencias positivas ni entreno mis habilidades), me siento insegura.

#29 No es fácil romper el círculo vicioso de la evitación, pero tomar consciencia de que se tiene este problema es el primer paso.

#30 El segundo paso para salir del aislamiento es empezar a tomar acción y dar pequeños pasos para conectar con otras personas, que es algo que a las personas introvertidas también nos llena mucho

#31 Y, por supuesto, el tercer y fundamental paso para “evitar evitar” y aislarte, es trabajar a nivel profundo tus creencias acerca de ti misma, tus capacidades, de lo que vales, lo que puedes aportar, lo que te mereces y cómo los demás van a tratarte y valorarte.

#32 Aparentar confianza no es lo mismo que sentir confianza. Yo puedo fingir y comportarme como alguien que tiene confianza, y lograr que los demás piensen que la tengo, pero no llegar a sentirme nunca satisfecha conmigo misma.

#33 Al mismo tiempo, una puede parecer una persona insegura a ojos de los demás (que es lo que habitualmente suele pensarse de las introvertidas) y ser, por el contrario, una persona con un gran amor propio y una ajustada sensación de valía personal

#34 Aún me da mucha rabia tener que modificar mi lenguaje corporal para que los demás me vean como una persona con confianza en sí misma. Ahora mismo estoy más centrada en sentir la confianza de dentro hacia fuera que al revés.

#35 En ocasiones, es la falta de energía y no la falta de habilidad, capacidad, motivación o actitud adecuada, la que nos impide rendir adecuadamente en una tarea, ya sea académica, laboral o social.

#36 Por tanto, es fundamental que te acostumbres a calibrar y gestionar tu nivel de energía para cada tarea y momento del día. Piensa cuánta energía te da o te quitan las cosas que haces y qué necesitas o puedes hacer en un momento dado para recuperar tu nivel óptimo de energía.

Si te suscribes recibirás un documento con el que podrás darte cuenta de la cantidad de energía que estás ganando o perdiendo diariamente con el estilo de vida que llevas actualmente

#37 En ocasiones, el agotamiento que sentimos viene, no de la cantidad de estímulos que hay fuera de nosotras (gente hablando, ruido, nivel de actividad…) sino de la cantidad de estímulos que hay dentro de nuestra cabeza. La preocupación por la imagen que estamos dando y por la opinión de los demás, la baja tolerancia a la incertidumbre, etc., nos agotan casi tanto o más que lo que nos viene de fuera.

#38 Las introvertidas también sabemos divertirnos, solo que no hacemos lo que suele hacer la gente extrovertida para divertirse. Disfrutamos con otras cosas, más relajadas, como leer, ir a un museo con un amigo o dos, o tumbarnos a ver las estrellas.

#39 Las personas introvertidas también podemos hacer “cosas de extrovertida”, como salir de fiesta, jugar a deportes de equipo o dar conferencias, solo que para nosotras menos tiempo será suficiente, y seguramente necesitemos tiempo a solas después para recuperarnos.

#40 Aunque los cambios me desestabilicen un poco más y me lleve más tiempo adaptarme a ellos, eso no quiere decir que no sepa hacerlo.

#41 Ya no me fuerzo a salir con grandes grupos de gente, ni me siento tan culpable cuando los rechazo. Eso sí, busco la manera de socializar con otras personas en encuentros más pequeños y de interés para mí. Y de vez en cuando salgo en gran grupo.

#42 Cuando tengo que acudir a un evento o reunión grande, me permito tener tiempos de desconexión. No intento pasar todo el encuentro hablando con gente y con una gran sonrisa en la cara. Me voy, vuelvo, escucho, hablo, sigo escuchando…

#43 Para atreverte a hacer cosas que están fuera de tu zona de confort, de aquello que se te da bien por naturaleza, es necesario pasar tiempo ahí dentro. Mientras te niegues a ti misma pasar tiempo a solas y disfrutando de aficiones tranquilas, te faltará energía y confianza para ir más allá sin sentirte presionada, cansada, incoherente o insatisfecha contigo misma.

#44 Hasta hace apenas 3 meses me cabreaba cada vez que oía hablar de la meditación porque sentía que se estaba atacando una parte esencial de mí forma de ser (que me había costado ver como algo positivo), que es pensar y analizar mucho las cosas. Ahora pienso que aprender a meditar, entendida como dirigir una atención consciente y sin juicios a nuestros pensamientos es imprescindible para reducir la activación y evitar el agotamiento mental

#45 Las conversaciones superficiales o triviales me resultaban aburridas pero he aprendido a verlas como un paso previo e importante para llegar a donde quiero llegar, que es a conectar a un nivel más profundo con otra persona. Son posibilidades, si no de conectar, de entrenar otras habilidades como la atención al presente, la tolerancia a la frustración, la confianza en mí misma…

#46 He aprendido a entender y aceptar la extroversión de otras personas y a no sentirme atacada por ellas, o sentirme inferior cuando estoy con personas así.

#47 Y ahora entiendo mejor la reacción negativa que tienen algunas personas frente a mi forma introvertida de pensar, sentir y actuar, y no me lo tomo de manera tan personal. Respeto que no aprecien mis cualidades ni toleren mis defectos. Al fin y al cabo cada uno ha crecido y sido educadas de manera diferente, con criterios y valores distintos.

#48 Es importante entender y aceptar que somos introvertidas, altamente sensibles, INFJ o del eneatipo 4, para recuperar nuestro amor propio, pero a veces no es suficiente. Reconocer que hay aspectos de nuestra personalidad que no estamos sabiendo gestionar es fundamental para poder tomar las medidas necesarias y avanzar en nuestro crecimiento y bienestar.

#49 Para aumentar nuestro bienestar y satisfacción con nosotras mismas, con los demás y con la vida en general, a las introvertidas altamente sensibles nos viene bien, entre otras cosas: aprender a gestionar nuestras reacciones emocionales; aumentar nuestra tolerancia a la incertidumbre y a la frustración; reducir el perfeccionismo o exigencia con una misma y con los demás; modular nuestra capacidad para empatizar o captar la energía de los demás; ajustar nuestras expectativas y creencias sobre los demás, nosotras mismas y el mundo; buscar nuestro propio equilibrio entre vivir hacia dentro y vivir hacia fuera.

#50 La meditación, la terapia cognitivo-conductual, las técnicas de exposición-desensibilización sistemática-habituación, la terapia de aceptación y compromiso, terapias centradas en la persona y terapias centradas en soluciones, inteligencia emocional, comunicación no-violenta… son algunas de las herramientas que ayudan a las introvertidas, especialmente a las que son altamente sensibles, a reducir el malestar que puede causarnos nuestra personalidad, y a disfrutar de todo lo que la introversión y alta sensibilidad bien canalizadas pueden aportarnos a nivel personal, social y laboral.

¿CANSADA DE SENTIRTE INFERIOR?

Suscríbete al blog y recibe la guía “Las 12 Claves para Amar tu Introversión” y enamórate de una vez por todas de tu forma introvertida de Ser.

Suscribirme
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Email this to someonePrint this page