Para mejorar tu relación con una introvertida es importante tomar consciencia, y deshacerte, de los viejos patrones de conducta que ya no funcionan, que no te ayudan a conectar.

Antes de empezar a relacionarnos de nuevas formas con las introvertidas que hay en nuestras vidas, es interesante entender qué estamos haciendo mal y por qué.

Eso sí, esto no pretende ser un manual de pautas a seguir a raja tabla.

Siempre he defendido que la responsabilidad de los sentimientos, pensamientos, acciones y reacciones de cada uno está en sí mismo.

Los demás podemos hacer por entender y facilitar las relaciones con los demás, teniendo en cuenta sus necesidades, y deseos, lo que gusta y lo que enfada, lo que le hace sentirse querida…

Pero no estamos en la obligación de responder a todas y cada una de las expectativas de todas y cada una de las personas con las que nos relacionamos.

Por eso, este artículo es, más bien, una guía para entender mejor por qué esa persona introvertida con la que te relacionas, reacciona como reacciona.

Te ayuda a comprender mejor qué espera, y qué puedes hacer para que reaccione de una manera más agradable para ti y para ella, para todos.

Y también, si eres introvertida, este artículo espero que sea una ayuda a la hora de conocer tus necesidades, entender tus reacciones y comprender por qué los demás te piden ser más extrovertida.

8 errores que estás cometiendo con las introvertidas

ERROR 1 | Decirle “Puedes estar tranquila, estamos entre amigos”:

Es habitual que las personas extrovertidas, con toda su buena intención, crean que haciendo este comentario la persona introvertida se sentirá automáticamente más cómoda y relajada, y empezará a comportarse como si estuviera en su salsa.

Pero se trata de un comentario bastante desafortunado que, en realidad, lo que hace es ponernos a la defensiva.

Porque nos da a entender que el otro no entiende del todo lo que significa ser introvertida.

Además, que a esa persona le parezca que los demás son amigos y puede relajarse, no tiene por qué ser nuestra realidad.

ERROR 2 | Tacharla de tímida:

Cuando la otra persona confunde a una persona introvertida con una persona tímida, las cosas se complican para todos.

En este caso, la persona extrovertida puede reaccionar de dos maneras: o ignorando a la persona introvertida (que ella considera tímida), o tratándola con condescendencia.

En cualquier caso, la persona introvertida se sentirá incomprendida y subestimada.

Y en lugar de hacer un esfuerzo extra por explicar que realmente es introvertida y no tímida, lo más probable es que se aleje del grupo y se encierre aún más en sí misma.

ERROR 3 | Forzarla a comportarse como una extrovertida:

Algunos de los extrovertidos más entusiastas, y algunos introvertidos “recuperados”, insistirán en ayudar a la persona introvertida a “salirse de su papel” por un rato y probar a ser diferente.

“Verás que no es tan difícil, ¡y luego te sentirás genial!”.

Le animarán a hablar con más gente, a hablar de todo un poco, sin pensar demasiado, a reírse y bailar, a actuar sin pensar…

Algunas personas extrovertidas se pegan a la introvertida con la misión de ser su modelo y catalizador de diversión por una noche, para ayudarla a ver lo que se está perdiendo

Hasta que poco a poco van perdiendo la energía al ver que su “protegido” no sonríe, no habla y no se divierte como esperaban que sucedería.

Y la persona extravertida termina decepcionada consigo misma y/o con la persona introvertida, y la persona introvertida se siente frustrada consigo misma y con la otra persona… Y acaban todos por tirar la toalla, cuando se podría haber obtenido un resultado bien distinto y más satisfactorio para ambos.

Porque, aunque las intenciones, en el fondo, no están del todo mal, las formas no suelen ser las más apropiadas para conectar con la introvertida, fomentar su confianza y favorecer su bienestar… (sigue leyendo que te doy algunas sugerencias en la segunda mitad del artículo).

ERROR 4 | No darle tiempo para pensar:

Cuando una extrovertida está frente a una introvertida, probablemente lo que más le saca de quicio es su mente hiper-rápida junto a ese cuerpo (esa boca, esas manos, esos pies…) hiper-lento.

Piensas demasiado… ¿¡No puedes ir más deprisa!?

El caso es que, en estas situaciones, en las que la extravertida está a punto de perder la paciencia, tanto una como la otra tienden a pensar que el problema es de la introvertida, que tiende a darle demasiadas vueltas a las cosas… Y que si ella aprendiera a actuar con mayor rapidez, las cosas serían mucho más fáciles.

Lo que nos lleva a sentirnos defectuosas, culpables y egoístas.

ERROR 5 | Quitarle importancia a sus dudas:

Dudar no siempre es negativo. Claro que una extrovertida no diría lo mismo.

Pero la cuestión es que, para una introvertida, la duda, la incertidumbre, la precaución… nos permiten recabar información (interna y externa) que nos ayuda a sentir que vamos “viento en popa”.

Si la extrovertida le quita importancia a sus dudas, la introvertida siente que se le está restando valor a sus pensamientos, a sus experiencias, a sus conocimientos y aprendizajes, a su intuición…

Se le está quitando valor a lo que ha llegado a ser en la vida.

ERROR 6 | Ignorar sus intentos de comunicación:

Como estás pidiéndole que se comunique y actúe como tú esperas que haga, eres incapaz de ver que, realmente, se está comunicando.

Las personas introvertidas se comunican de muchas maneras, algunas muy sutiles: a través de la mirada, que demuestra que está escuchándote con suma atención; adelantándose a tus necesidades; haciéndote preguntas sobre ti más que hablándote de ella…

Que la otra persona no sea capaz de percibir nuestros esfuerzos por comunicarnos y conectar con la otra persona nos desanima bastante, y nos quita la energía necesaria para probar otras formas de comunicación menos habituales para nosotras.

ERROR 7 | No aprovechar su capacidad de análisis y observación:

Cuando nos relacionamos con personas introvertidas, a menudo solo vemos lo que “no hay”.

Vemos que le falta actuar más, hablar más, moverse más, hacer más…

Y dejamos de ver lo que “sí hay”: reflexión, análisis, investigación, escucha, valoración, planificación…

Infravalorar todo eso que la persona introvertida hace cuando los demás piensan que no está haciendo nada, implica desaprovechar precisamente aquello que las introvertidas sí tienen y los demás no.

La capacidad para captar sutilezas en su entorno, en los objetivos marcados, en los planes de acción diseñados; la capacidad para prever, con mucho más detalle y alcance, los posibles resultados de las distintas opciones a escoger; la capacidad para pensar lateralmente, para manejar una gran cantidad de datos e información, para relacionarla y sintetizarla; la capacidad para concentrarse profundamente en una tarea y perseverar…

Estas son algunas de las grandes habilidades que las personas introvertidas pueden aportar en el ámbito laboral y familiar; pero a menudo son menospreciadas, por lo que la persona introvertida siente que lo que ella es, lo que mejor sabe hacer y aportar no tiene sentido, no tiene valor.

ERROR 8 | Compararla con otras personas introvertidas:

Las introvertidas comparten rasgos en común, pero cada una es hija (o hijo) de su madre y de su padre.

Eso quiere decir que, si bien las comparaciones son peligrosas, comparar a un introvertido con otro es aún peor.

Seguramente esa persona introvertida estará luchando contra el hecho de no ser la “extrovertida ideal”, y decirle que tampoco se comporta como una “introvertida típica” no le va a ayudar nada.

Hay introvertidas más extrovertidas, más habituadas a socializar, o más motivadas hacia ciertas situaciones más estimulantes.

Y eso está genial, pero no es algo que todas las introvertidas “tengan que hacer” por su bien.

Cualquier forma de comparación se percibe, una vez más, como falta de empatía, de comprensión, de valoración, de aceptación, de apreciación… de la particular forma de ser y estar de cada persona en este mundo.

Cómo relacionarte con una introvertida

Ahora que ya sabes qué es lo que hace que una persona introvertida se cierre más, aquí tienes algunas ideas para facilitar que se abra, que participe en los encuentros que se organicen y se de a conocer.

1 | En lugar de decirle “puedes estar tranquila”:

Dile que puedes imaginar lo incómoda que puede sentirse entre tanta gente y pregúntale si hay algo que puedas hacer para que se sienta más a gusto.

2 | Evita utilizar etiquetas para referirte a ella, especialmente la de “tímida”:

Puedes usarla si quieres, pero mi recomendación es que esperes a que ella la utilice primero.

Y si necesitas o quieres utilizarla, puedes decir algo como: “he leído que la introversión y la timidez son cosas distintas, ¿tú qué opinas? ¿Te consideras una persona insegura, o solo introvertida?¿”.

De esa manera es más probable que baje sus defensas y te deje entrar, en lugar de levantar sus (lógicos y válidos) muros de defensa a su alrededor.

3 | En lugar de actuar como su salvadora:

Sé su amiga.

Muchas introvertidas no necesitan, ni buscan (ni quieren), que las salven de lo que son.

Más bien buscan a gente que les acepte y les permita ser como son, ser quienes son.

4 | Antes de pretender que actúe como una extrovertida:

Permítele ser todo lo introvertida que quiera ser.

Cuando una introvertida siente que tiene permiso para serlo, se siente aceptada, comprendida y, paradójicamente, consigue la confianza y la energía para hacer cosas que se salen de lo habitual en ella.

5 | En lugar de meterle prisa:

Permite que dedique el tiempo que necesite antes de responder.

Esto no implica que tengas que quedarte sentada esperando, mirando cómo piensa. Puedes decirle lo que tiene quieres que haga y pedirle que te avise cuando esté preparada para actuar o darte una respuesta.

También te ayudará tenerlo en cuenta y avisarle con antelación para que pueda pensar con calma.

6 | En lugar de quitarle importancia a sus dudas:

Interésate por ellas.

Indagar en su mente es conectar a un nivel muy profundo con una introvertida.

No todas te dejarán entrar con la misma facilidad, pero en general, muchas están deseando que la otra persona se interese por ellas, por sus pensamientos, por sus sentimientos…

Cuanto más le permitan mostrarse como es, sin juicios ni reproches, menos tiempo tendrá que dedicarle a sus dudas, inseguridades, temores, preocupaciones… antes de relacionarse contigo.

Tendrá menos aspectos de sí misma que sienta que tiene que proteger.

7 | En lugar de esperar que se comunique de cierta forma:

Empieza a prestar atención a todas las maneras en las que ya se está comunicando contigo.

Fíjate en lo que hace o dice y que pueden considerarse formas de comunicación.

Permítele que se comunique contigo a través de una carta, o por email, con notas repartidas por la casa, o preparándote el desayuno.

Pregúntale cuándo y cómo disfruta más comunicándose.

Si te interesa que hable, pregunta cosas interesantes, por sus aspiraciones, puntos de vista profundos sobre temas trascendentes, sus pensamientos, emociones, etc.

Escúchala de verdad, para conocerla y entenderla, y no para responderle con consejos de lo que podría hacer para sentirse mejor… Si hay cosas que te cuentan que te hacen sentir mal (y crees que a ella también), sigue preguntándole. Ayúdala a descubrir por sí misma sus soluciones y sus capacidades para llevarlas a cabo.

Y ten en cuenta que puede que no esté preparada para responderte en el momento en el que le hagas la pregunta. Quizás la respuesta llegue media hora más tarde… o dos días más después, por whatsapp.

8 | En lugar de pedirle habilidades extrovertidas:

Permítele darle uso a sus habilidades de introvertida.

Deja que satisfaga su necesidad de ser analítica, reflexiva, observadora y ordenada. Y poco a poco irá fluyendo hacia otras facetas.

O no.

Pero al menos tendrás a tu lado a una persona realizada, más conectada, más abierta, más dispuesta a colaborar…

9 | En lugar de compararla con otras introvertidas:

Busca lo que hay de único, valioso y maravilloso en ella.

Conclusiones

Si quieres que tu relación con otras personas introvertidas sea más sencilla y agradable, primero debes entender cómo afecta tu forma de relacionarte con ellas en su forma de reaccionar.

En general, la falta de comprensión y aceptación son las que nos llevan a las introvertidas a levantar muros y alejarnos aún más de una sociedad con la que deseamos estrechar lazos.

Por el contrario, encontrarnos con personas que se interesan por nuestra forma introvertida de ser y nos permiten mostrarnos como somos, nos ayuda a abrirnos y conectar con ellas.

¿CANSADA DE SENTIRTE INFERIOR?

Suscríbete al blog y recibe la guía “Las 12 Claves para Amar tu Introversión” y enamórate de una vez por todas de tu forma introvertida de Ser.

USO DEL FEMENINO

Hablo en "femenino" porque me dirijo a personas. Así, tanto si eres hombre como mujer, puedes sentirte identificada 😉

TEMAS

Encuesta · Conociendo a las introvertidas

ÜNETE

Guía Gratuita
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Email this to someonePrint this page